KASSOUM DOUMBIA

Una vida de trabajo

Hola soy Kassoum Doumbia tengo 25 años y esta es mi Historia de Vida,

Empecemos desde el principio, nací en Costa de Marfil (África), mis padres eran dos personas que trabajaban muchísimo en labores de campo y querían que yo estudiara, para tener un futuro mejor. Yo siempre veía a mi madre muy cansada y triste, y le dije a mi padre que preferiría ayudar a mi madre en el campo que estudiar. Mi padre se enfadó muchísimo y me dijo que entonces no era bienvenido en su casa y debía buscarme la vida. Decidió tirarme de casa y me dejo en la calle. Me pase meses durmiendo en casas abandonadas y a veces volvía a casa para comer y pedir que me dejaran dormir, pero la respuesta de mi padre siempre fue golpearme y gritar diciendo que no volviera nunca más.

Con el tiempo me traslade con mi primo y el me explico que había desobedecido a mi padre y que para él eso era una vergüenza. Me enseño que debía aprender a hacer cosas para ganarme la vida y decidí ser mecánico de bicicletas. Después quería seguir formándome y me hice mecánico de coches. El trabajo en Costa de Marfil es muy duro y difícil, y a penas te da para sobrevivir. Por ello mi primo se marchó a Guinea Ecuatorial a probar suerte, porque le habían dicho que allí había trabajo. La historia se repetía me volvía a quedar solo y en la calle. Esta vez una señora mayor decidió acogerme y cuidar de mí.

Terminé mis estudios de mecánica y empecé a trabajar arreglando bicicletas y coches de la gente de la ciudad. Me pase mi infancia extrañando muchísimo a mi madre y mi hermano pequeño, yo solo quería estar con ellos. Como no había mucho trabajo decidí venir a Europa, me decían que en España había trabajo y así podría ayudar a mi madre y mi hermano. Llegar a España ha sido lo más duro y difícil que me ha pasado en la vida, y prefiero no hablar de ello.

«Me pasé mi infancia extrañando muchísimo a mi madre y mi hermano pequeño, solo quería estar con ellos

«Actualmente no cambiaría mi vida en Ciudad de la Esperanza «

Llevo en España un poco más de un año, actualmente creo que mi vida es mejor aquí, porque Ciudad de la Esperanza es un lugar que me hace feliz, me siento seguro y protegido. Las personas que trabajan allí, el director y los residentes somos como una familia. Aquí todo tiene un orden, me quieren y se preocupan por mí. Me están dando la oportunidad de estudiar español, hacer un curso de pintura, albañilería y fontanería, ayudo en labores para el Centro donde pongo en práctica mi aprendizaje.

Y en un futuro lo que quiero es trabajar para poder ayudar a mi familia económicamente. Porque mi madre es una mujer y en África las mujeres sufren mucho. Por otra parte, prefiero que mi hermano viva en África porque para venir a España es muy duro y no quiero que mi hermano pase por lo que yo he pasado para llegar a aquí. Hecho mucho de menos a mi África porque allí está mi familia y es el país donde nací, pero tengo que decir que en CIDES yo me siento muy bien, muy querido y en familia.

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